Madrid

Les presento a Tomás.

Un divino caballero que me hizo conversación mientras veíamos el atardecer en Templo de Debod. Me contó toda la historia de España, los moros, los franciscanos, porqué Madrid es capital y no cualquier otra. Me dijo también que había sido un gran periodista por muchos años para una revista de renombre.

– ¡Hoy voy al cine! – me dijo entre tantas cosas.

– ¿Si? ¿Qué va a ver?

– No sé, mis amigos me recomendaron una pero ya no me acuerdo.

 



Luego siguió contándome que había viajado casi por todo el mundo menos por América, que andar en moto era lo mejor, que un franciscano le había dicho en la calle que se confesara pero él le dijo que otro día.

– ¡Hoy voy al cine! – me volvió a decir al rato.

– ¿Ah en serio? ¿A qué hora va?

– No sé, pero yo sé que llego a tiempo.

Pasados los minutos me dijo que se iba, que no quería llegar tarde al cine. Se despidió y me dijo que yo era muy guapa y que esperaba que nos volviéramos a ver.

Yo espero que sí Tomás.